Aprovechando que paso unos días en el exilio en Hibernia, me estoy dedicando a ampliar mi cultura gastronómica, degustando las delicias que ofrece la típica cocina regional. Claro que hoy, la cocina regional que disfrutamos no era realmente típica de la tierra de los leprechauns sino más bien de la tierra del sol naciente.
La experiencia no pudo ser mejor. La comida estaba fantástica, a un precio bastante ajustadito para los tiempos que corren, pero lo mejor (y no es algo que me suela importar mucho a la hora de llenar la panza) era el ambiente del lugar. El hilo musical, suave, casi imperceptible, estaba compuesto por una variada y excelente selección de jazz (muy lejos del acompañamiento habitual de otros locales similares, a saber: new age trasnochado o los últimos exitos del OT de Hong Kong). Pero lo mejor de todo, lo que más me impresionó fue la decoración. Las paredes del local están adornadas con la obra de un pintor local, del que no sabía nada hasta hoy, pero que acaba de entrar por meritos propios en mi lista de gente envidiada odiada, así de bien lo hace el tio.
El artista en cuestión se llama Jonathan Knuttel y además de las pinturas expuestas en el Yamamori, pueden admirar algunas de sus obras en The Green Gallery (galería por la que casualmente pasamos esta tarde, y que considero otra experiencia muy, muy recomendable).
La verdad es que hoy he lamentado mucho no disponer de unos cuantos miles de euros en la cuenta corriente, porque seguro me hubiera llevado a casa alguno de los preciosos cuadros que vimos hoy (en fin, tendré que pillarme alguna guia DIY o un painting for dummies, a ver si brochazo a brochazo consigo llenar alguno de los huecos en las vacias paredes de casa).
Charla insustancial. Que si esto, que si lo otro, que si bla, bla, blah... Tras tratar los temas clásicos, futbol, política, mujeres, surje, inevitable, el tema del dinero.
- ¿..sabes? La gente rica núnca usa dos veces los mismos calcetines. Todos los días estrenan un par. (1)
- No. La gente verdaderamente rica puede ir sin calcetines a donde quiera. Imaginate, una reunión de dirección, con todos los trajeados alrededor, todas esas corbatas y tú en cholas(2). Vas a hablar con el director del banco, y tú en bermudas. Vas a un cocktail y tú con la camisa hawaiana.
- Hombre, si de verdad eres rico, rico, en realidad puedes obligar a los demás a ir como tú digas. Que si montas un comité de dirección, pues todos en sandalias y bermudas y si no, a la puta calle.
Pausa contemplativa. Sopla una leve brisa.
- Bueno, según lo que estás diciendo, creo que en realidad la gente rica de verdad no necesita ir a reuniones ni organizar comités. Ser rico significa ir a donde quieres cuando quieres, si quieres ir a trabajar, vas y si no, no pasa nada...
La brisa se desvanece.
-... y bien pensado, para eso tampoco hay que tener mucho dinero, ¿no?
Silencio embarazoso. Tan sólo se oye el frotar de las patitas de un imaginario pequeño saltamontes...
(1) Nota friqui. La idea no es realmente original, creo que eso lo decían en Superman III.
Cuando ví estas imagenes en Geeks are Sexy , no me lo podía creer, pensé que era algún fotomontaje hecho a partir de alguna foto de Obama con la antorcha olímpica.
Pero no, buceando en Google, encontré varias referencias en "prensa seria" (por ejemplo ésta y ésta), en las que se ve al sr. Presidente de los USA retando en duelo al medallista olímpico de esgrimaTim Morehouse, para promocionar Chicago como sede de las Olimpiadas 2016.
Lo que sí son fotomontajes son los de gawker y BuzzFeed (y los que caerán, que el internés pa'estas cosas...).
Y esto es lo que pasa cuando los mismos cientificos se desahogan en los programas de radio (la grabación es algo vieja, pero sigo riendome cada vez que la oigo):
Soy Tom. Ex-comiquero, ex-cinéfago, ex-jugón de videojuegos, ex-lector de SF, ex-aprendiz de dibujero, ex-escretor de relatos cortos, "ex-policia, ex-bleiraner, ex-asesino", ...esto, EX-FRIKI (a la fuerza). La vida laboral ha hecho de mi mejor ciudadano y peor persona... pero me esfuerzo en volver al lado de los buenos.