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Spotify goes social (obsesión de la 17ª semana del 2010)

Aquellos que tienen la desgracia de conocerme saben que soy un ser bastante antisocial, ermitaño y desconfiado en la distancia, sobre todo en la cibernética, (bueno, en las distancias cortas, la mayor parte del tiempo, también soy bastante odiosito).

No es fácil encontrarme online ni en los mesenllers ni en los llitolques, rara vez respondo a los correos electrónicos, no tengo cuenta en Facebook (sí, en serio, que no la tengo, ni ganas), y lo primero que hice cuando Buzz invadió mi Gmail fue buscar como quitármelo de encima (a puntito estuve de cancelar la cuenta de correo). Lo descuidado que llevo este blog, y lo poco que comento últimamente en los blogs de mis amigos debería valer como clara evidencia de todo lo anteriormente dicho.

Así que cuando me llegó la noticia de que Spotify iba a derivar en otra "nueva red social", se dispararon todas mis alarmas internas, y ya me veía escuchando el CD del "Fat of the Land" en modo repeat una y otra vez .

Antes de encender la hoguera y condenar a mi querido Spotify a la quema, decidí probar esta nueva versión. Una vez instalada, y tras firmar con sangre un par de draconianas licencias de uso, la cosa no tenía tan mala pinta (mmmm...).

No puedo decir nada de la nueva integración con Facebook, ya que como he comentado, no lo uso. Pero en cambio si he podido probar otras novedades como la facilidad de compartir las listas de música con otros usuarios sin necesidad de salir de la aplicación, que parece bastante interesante. Además permite reproducir los MP3 que tengas en local, sin tener que salir de la aplicación.

Hablando de integrarse con aplicaciones externas, lo que sí se echa de menos es una mayor integración con LastFm (que tiene una potentísima base de datos de todo lo que se puede escuchar en formato digital), sobre todo ahora que estos últimos han quitado el streaming y lo han derivado a servicios como el propio Spotify o The Hype Machine, pero lo lógico es que los pasos vayan por ahí (salvo que Facebook vampirice las funcionalidades de este portal social musical).

Así que, por ahora, me quedo con el nuevo Spotify, esperando que la cosa siga bien encaminada por este sentido en el futuro.

El lado malo para mí (y bueno para muchos de ustedes) es que ya no daré más la vara por aquí con mis listitas de música. Seguiré haciéndolas, claro, como DJ frustado que soy, pero me limitaré a publicarlas en mi perfil de Spotify, que es al fin y al cabo dónde (quienes lo deseen) van a escucharlas.

Para el que no tenga Spotify (y no, no tengo invitaciones, así que no pregunten), aquí les dejo una perversa muestra de la lista de esta semana:

2 comentarios

  1. Todo se transforma en red social, pagina si, pagina no posee chat para interconectar con tus supuestos amigos, allá tu hacerlo o tenerlo siempre desconectado (como yo). Todavía no he probado Spotify musicalmente y ya que no mandas invitaciones (jejej) cachis, tendré que escribirlo en mi buscador y registrarme solita (uff que duro) para seguir disfrutando de tu perversa lista musical, hostia hoy me has matado con la Plastilina. Anda cuídate.

  2. Ahora parece que han vuelto a abrir el registro gratuito (a "media jornada", eso sí), así que aprovecha. Y si la Plastilina te ha matao, las nuevas listas que estoy oyendo te van a rematar, segurito.
    ¡Gracias por la visita!

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