¡Adiós compañera, adiós!
En todas las empresas es normal que haya movimientos laborales, unos compañeros llegan y otros se van, a unos se le echa de menos y de otros te olvidas enseguida...
Hoy se ha ido de nuestra oficina una compañera a la que, sin duda, todos echaremos de menos y que durante el tiempo que estuvo con nosotros calmó nuestras ansiedades, soportó estoicamente nuestros cabreos, nos distrajo del hastio y nos dió fuerzas cuando más flaqueabamos.
Se fue, dejando una gran, gran huella en nuestras tripas (que no en nuestros corazones), la máquina de vending.
Eso sí, ahora que ya no está con nosotros es posible que comencemos a llevar una vida más saludable, menos sedentaria y con una dieta equilibrada...
Mmmm, no, no lo creo.




David dijo
Has resumido perfectamente el sentimiento de aquellos que llevamos algo más de tres años consumiendo grasas saturadas en forma de reposteria de nuestra ya ex-compañera.
snifff
24 Enero 2008 | 11:14 AM