El insomnio de los murciélagos
El pasado fin de semana murió Juán Antonio Cebrián.
Me enteré de rebote, casi sin querer. En los últimos tres años, mi alienante ritmo de vida apenas me habrá permitido escuchar su programa más de una docena de veces, y esta semana tampoco iba a ser una excepción.
Sin embargo, la voz de Juán Antonio me acompañó durante varios cientos de noches durante la decada de los noventa. A medianoche encendía la radio, me sentaba delante del ordenador o del tocho de apuntes de turno, o me acostaba con una (a veces) buena novela en la cama, y no cerraba los ojos hasta las 5:00 de la mañana, cuando se despedía de sus "murcielagos" con su "como siempre contento y feliz como una lombriz, un servidor, Juán Antonio Cebrián".
En el programa de Cebrían se mezclaban a partes iguales, ciencia, humor, historia, ocultismo, un curioso precursor radiofónico de la teletienda (¿alquien se acuerda del agua imantada?), filosofía, y sobre todo el estilo que impregnaba Juán Antonio, y que contagiaba a sus colaboradores.
Aunque los vaivenes de los medios hicieron que su programa cambiara varias veces de horario, de formato e incluso de título y banda sonora (se me pone la carne de gallina cuando escucho el "Enchantment "), Juán Antonio mantuvo una fiel legión de seguidores, sus "murciélagos", de la que hoy me arrepiento de haber desertado.
Para los que núnca tuvieron la oportunidad de escucharle en directo, aquí dejo un link de su página personal en donde podrán escuchar, "enlatados", algunos de los fragmentos más "curraos" de sus programas.
¡Hasta siempre, Murciélago!


2 comentarios
Una verdadera pena, y una gran pérdida sin duda. Solo 41 años y una muerte fulminante (que asquito de vida).
No se le está prestando demasiada atención a este fallecimiento, estoy realmente alucinada. "La rosa de los Vientos" ya no va a volver a ser lo mismo sin él.
Un saludo unklet0m
22 oct 2007 | 11:27 AM
Confieso que llevo un par de días con dos cosas rondandome la cabeza: el "Enchantment", que no paro de tararear, y lo de los 41 años de Juán Antonio.
No sé si me preocupa más pensar en todas las cosas que hizo este hombre siendo más joven de lo que yo soy ahora, o que me queda menos de una década para llegar a esa edad y me faltan muchas cosas por hacer...
Los últimos tres años han sido tan rápidos...
Imagino que estas son las cosas que le pasan por la cabeza a uno cuando pierde un amigo.
23 oct 2007 | 10:38 AM
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