Strangehaven
Como ya he dicho anteriormente, una de mis mayores aficiones es la cacería de comics en kioskos y librerias cada vez que voy a una ciudad nueva. A veces hago trampa, y voy a una librería especializada (en este blog no hay cabida para la publicidad, pero si la hubiera, diría que en este establecimiento me he encontrado con gente muy maja y amable, de lo mejorcito del sector).
En mi última incursión, "capturé" entre otras joyitas un par de números atrasados de "1984" y "Metal Hurlant" (el hecho de que estos comics se publicaran antes de que naciera alguno de mis compañeros de trabajo, me da mucho que pensar; que yo los leyera también antes de que este tipejo naciera, ya es la leche...¡qué viejo me haces DaviBoy!), y una curiosidad que responde al nombre de "El Señor de los Panchitos"(prometo comentarlo en cuanto lo lea). Pero de lo que quería hablarles hoy es de otra de las "piezas" que me cobré esta última semana, una maravilla que se llama "Strangehaven" (no, no me he comido la "e", es así).
Este comic, que ahora se edita en España, está hecho por un tipo, Gary Spencer Millidge, que ha tenido la osadía de montar una tienda de comics y a partir de ella una editorial para poder autoeditarse a sí mismo. Y no es que a Millidge le falte calidad para ser publicado, más bien al contrario. Claro que en un mercado como el anglosajón, saturado de superhéroes tanto en las grandes editoriales como en las más "independientes" (aunque cada vez menos, eso si), una historia ambientada en un pueblo inglés en la que lo que importa son las pequeñas cosas que le pasan a sus habitantes tiene dificil entrada. Nadie tiene superpodres en Strangehaven y no hay ningún superhéroe volador que defienda a sus habitantes del mal y la injusticia (bueno, esta última no es una afirmación del todo exacta...).
Y es que este comic tiene más de "Doctor en Alaska" que de "Perdidos". De hecho, el que haya tenido que compararlo con dos series de T.V. en vez de con otros comics, ya dice bastante de lo lejos que está del mercado habitual. Y además de las numerosas referencias televisivas que me ha evocado la lectura de este comic (además de las anteriores, "Los vengadores" o "Twin Peaks", por ejemplo), me vienen a la cabeza varias películas ("El pueblo de los malditos", "El inglés que subió a una colina y bajó de una montaña", "La selva esmeralda"...) y libros (escritos por Garcia Márquez o Tom Sharpe). Técnicamente, el comic es sobrio. El autor quiere contar historias, no hacer un tratado sobre dibujo de comics. La técnica elegida es sencilla y está ejecutada con maestría: la clásica página de tres tiras (que tan buenos resultados le daba al genial Jack Kirby), con las variantes justas para que el ritmo de la historia no se rompa. Y el dibujo, aunque a veces da la sensación de "calcado", es coherente con la ambientación. Los habitantes de Strangehaven rien, lloran, fruncen la ceja y se quedan estupefactos. Todos esos sentimientos quedan suficientemente plasmados en los trazos de Millidge. Por si aún no ha quedado claro, creo que este comic es absolutamente recomendable, así que, si no tienen quién se lo preste, ya pueden ir a comprarlo antes de que se agote (imagino que la tirada no será muy grande). Aquí pueden encontrar una entrevista realizada por Planeta Comics a raiz de la publicación en España. No aconsejo leerla antes de haber catado el comic, ya que puede cargarse alguna de las sorpresas que ofrece esta historia.
De mayor, yo quiero ser Gary Spencer Millidge.


1 comentario
En el post anterior, hacia referencia a la página web de la librería Alcaraz Comics de Cartagena...
26 sep 2006 | 12:19 PM
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